Hasta hoy no sabía que fabricaban mini-sombrillas. Qué chula! Es perfecta para Hugo! Se la ha comprado su abuela María José, que es muy playera ella.
Por cierto, un estupendo día de playa: el calor justo, apenas gente y el único ruido de las olas del mar. Así, cualquiera se queda dormido en cuestión de minutos...
Este niño tiene un bonito ombligo. Forma un círculo en espiral perfecto. Hipnotizante, si lo miras mucho. Yo digo que parece diseñado por Leonardo da Vinci. (Jua, jua, estoy fatal!!!)
Ahora en serio, a Hugo le quitaron la pinza del cordón umbilical en la UCI con una escasa hora de vida para insertarle una vía y, a pesar de ello, su ombligo es ahora increíblemente perfecto. Lo que diría un entrañable conocido mío: full circle.
Hugo le está pillando el gustillo a esto de la playa. Creo que le voy a llevar a menudo, ahora que ya no hace tanto calor y que casi no hay gente. Se lo pasa bomba. Y yo.
Ya están pervirtiendo al enanete, je, je. Me lo quieren hacer futbolero!!! Su tío Luismi le ha sacado el carné de simpatizante del Albacete. Si me descuido, en dos días le llevan al campo de fútbol...
Sí, otro vídeo. Es que no me resisto a incluir éste, de uno de los baños del niño. Ojo a las expresiones que marca con las cejas cuando aparece el patito de goma. Las imágenes no tienen desperdicio.
Chicas, ya sé lo que es no perezosear por mañanas los fines de semana, tal y como me decíais que pasa cuando tienes un hijo. Pero también es cierto que ahora aprovecho más los días.
Además, no me puedo enfadar con Hugo, con la cara de bueno que me pone cuando se despierta...
Hugo recién levantado el domingo, después de despertarnos a todos. Valencia, 19 de septiembre de 2010.
Me despisto un momento y esto es lo que me encuentro cuando salgo al jardín: a mi madre paseando al niño ¡con un pañuelo fucsia en la cabeza! Pero si parece una niña... guapa, claro está.
Aunque su padre sea de Albacete, este niño es totalmente mediterráneo, como su madre, je, je. ¡La playa le encanta! Y es que este año no he ido con Hugo a la playita -a meterlo en el mar, jugar en la arena y que le diera el sol- porque es muy pequeño. Pero el verano que viene, Míkel Ponce, no te libras.
Las fotos son de este domingo, que he llevado al enano a conocer el mar.
Ayer, 16 de septiembre, Ponce cumplió unos estupendos 40 años. Esta mañana, muy prontito, como todas las mañanas que el trabajo se lo permite, ya se ha ido a desayunar llevando en su mochila, orgulloso, a su hijo, que siempre le acompaña encantado.
Yo te veo muy bien, eh! Un papá fantástico con 40 tacos!
Sí, vaya, qué recuerdos!!!!!! No sé montar el combo bien, porque las fotos son tan diferentes y precisan tanto tratamiento para encajarlas que he pasado. Pero creo que merece la pena colgar la foteque en el blog, porque es alucinante verme así ahora.