Pascua (y II)

La lluvia nos respetó un día y pudimos disfrutar del campo abierto. Hugo ha pasado unas pascuas muy rurales, como las que le gustaban a su abuelo Gonzalo.


































Ayora, 22 de abril de 2011.

Tiempo de descanso























Valencia, 20 de abril de 2011.

Pascua

Lluvia fuera de casa, lluvia dentro de casa también.



















Ayora, 23 de abril de 2011.

Domingo soleado

Algún día, hijo, recordaremos juntos lo bien que lo pasábamos los domingos soleados de excursión con las bicis...









































Hoy has estrenado una bonita camiseta.

























Valencia, 17 de abril de 2011.

Y van dos....

...dientes.

























Valencia, 17 de abril de 2011.

Rizos

No sé de quién ha sacado estos rizos... El color del pelo también resulta curioso, casi pelirrojo.
Aquí, unos mechoncitos de Hugo después de pasar por Pelu La Maca.  


















Valencia, 9 de abril de 2011.

Lisboa (separata)

La experiencia de Hugo en la habitación del hotel merecía una entrada aparte.



























Lisboa, 2, 3 y 4 de abril de 2011.

Lisboa (y III)

Sol resplandeciente y desayuno de infarto en el hotel. La última jornada resulta de mucho provecho, de nuevo por todo Chiado de tiendecitas, un refresco en el parquecito junto al elevador de Santa Justa y la iglesia do Carmo y tranvía hasta el miradouro Santa Luzia, donde comemos.
Luego, camino del aeropuerto contentos, en silencio y con la sonrisa en la cara, de lo bien que lo hemos pasado.


























El regreso. Ya tenemos ganas de volver.


















Lisboa, 4 de abril de 2011.

Lisboa (II)

Despiertos a las 6.00 a.m. buscando tranvías a través de la ventana...


















Y, luego, mientras nos vestimos los adultos... dibujos portugueses.


















Día muy tranquilo en Belém, en el Jardim do ultramar, cerquita del Monumento aos descobrimentos y el Mosterio dos Jeronimos.
Curiosear en el mercadillo de antigüedades, leer la prensa sentado en el césped del parque, comida frente al mar con el sol abrigándote la espalda y pastéis de nata de merienda. Vamos, como unos portugueses más.




















Lisboa, 3 de abril de 2011.

Lisboa (I)

Su primer viaje en avión. Antes de embarcar: nosotros, sueño; él, inquietud. Ya durante el vuelo: nosotros, inquietud; él, sueño.



















Día encapotado. Lisboa está tan entrañablemente gris y melancólica como la recordaba. Hugo dice adiós a todos los tranvías que ve pasar. Le gustan especialmente los de color amarillo.




















Por suerte, llueve. Sólo así se forma un cielo tan denso y bonito.





























Ya no llueve. Nos sentamos en las escalinatas de la antigua entrada a la ciudad. Sí, por mar.

Comemos en ese sitio tan bonito con vistas. En nuestra mesa de siempre. Unos miran la ciudad a través de los ventanales. Otros no.


















Rossio, Rua Augusta y toda la Baixa, con el elevador de Santa Justa. Callejeo por un animado Chiado de sábado -librería Bertrand que no falte-, merienda en el mirador de San Pedro de Alcántara avistando el castillo de San Jorge enfrente y bajada en el elevador de Glória, quedando muy cerquita del hotel.
No ha sido fácil conducir el carrito por las cuestas y el adoquinado...
Hoy, bacalhau para cenar, cómo no.
Y he aquí el final del día...

























Lisboa, 2 de abril de 2007.