Sol resplandeciente y desayuno de infarto en el hotel. La última jornada resulta de mucho provecho, de nuevo por todo Chiado de tiendecitas, un refresco en el parquecito junto al elevador de Santa Justa y la iglesia do Carmo y tranvía hasta el miradouro Santa Luzia, donde comemos.
Luego, camino del aeropuerto contentos, en silencio y con la sonrisa en la cara, de lo bien que lo hemos pasado.
El regreso. Ya tenemos ganas de volver.
Lisboa, 4 de abril de 2011.



No hay comentarios:
Publicar un comentario