Aniversario

Hijo, creo que nadie de los que te rodeamos, aunque no lo reconozcamos ahora, imaginaba que te ibas a hacer un hueco tan pronto y tan grande en esta familia. Hugo es mucho Hugo y era difícil ponerse a su nivel.
Yo, quizá porque te he parido, quizá porque ese cordón umbilical une algo más que físicamente, siempre he apostado por ti. Desde que naciste, con esa carita morena y magullada y ese pelo negro desestructurado de gitanillo arrabalero. Entonces, un mico de poco más de tres kilos de peso y unos minutos de vida, te agarraste a mí con tal fuerza que ya me revelaste tu fuerte, rudo e imbatible carácter. Me conquistaste en cuanto te tuve conmigo.
Te quiero, hijo, te quiero mucho. Y no me da vergüenza sincerarme así y decírtelo.
Sólo tienes un año -hoy lo cumples- y ya te has llevado todo y a todos de calle. Incluso a tu hermano, que desde el minuto uno vio en ti peligrar su cómoda hegemonía. Actualmente, con tan sólo una de tus frecuentes sonrisas desmoronas sus planes de guerrilla contra ti y se pone a tu lado a jugar.
Eres una alegría de once kilos de peso y alrededor de 80 centímetros de altura. La alegría y el sol de una casa y una familia a la que has dado mucho más sentido.

























Valencia, 22 de mayo de 2013.

1 comentario:

Pedro Bastida dijo...

Vaya dos preciosidades.
Muchos besos a los cuatro.