Irati es el segundo hayedo-abetal más extenso y mejor conservado de Europa, después de la Selva Negra alemana.
Aunque ha sido explotado forestalmente desde el siglo XVI, el respeto de lugareños y visitantes ha permitido que se conserve en toda su plenitud.
En el corazón de la selva, el embalse de Irabia. Es una pequeña presa construida en 1921 para regular el agua del río Irati, producir energía y permitir la flotación de la madera, que por entonces bajaban en almadías por el río hacia el Ebro.
Irati es todo un espectáculo por estas fechas, cuando las hojas de las hayas amarillean. Hojas, hojas y más hojas. Es el paraíso de las hojas en otoño.
A pesar de su aparente quietud, aquí habitan ciervos, jabalíes, corzos, gatos monteses, turones, comadrejas, martas, zorros, tejones y numerosas aves.
Yo no vi ningún animalillo. Deben ser muy cautelosos. Y sabios. Lo que sí encontré es, entre miles de ejemplares, una de mis hayas favoritas.

Navarra, 14 de noviembre de 2010.































































