Los puentes festivos, a pesar de atascos de tráfico, aglomeraciones en comercios y zonas turísticas y de que son una patata para quien los trabaja, como ha sido mi caso, también traen alegrías, como la visita que ha recibido Hugo: la de su primo Nicolás.
Me los estoy imaginando ya dentro de unos años, los dos juntos haciendo todo tipo de trastadas...
Valencia, 6 de diciembre de 2010.

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