Por fin Ponce comienza sus vacaciones, a las que ha llegado arrastrándose de cansancio. Este año veranearemos entre Ayora y Albacete, y nada de playa como todos los años, que Hugo es muy pequeñito. El verano que viene ya nos desquitaremos. Éste toca descansar y conocer y cuidar al recién llegado. No habría planeado verano más maravilloso.
Primer amanecer en Ayora. Fresquito y oyendo los pajaritos del campo. 22 de julio de 2010.


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