Ahora le veo agarrándose a todo lo que puede, comiendo lo que le des en cualquier "formato" -cuchara, biberón o teta-, medio arrastrándose ya por el suelo como un militar en un entrenamiento, "hablando" a todas horas, provocándome para jugar, expresándome mil cosas con tan sólo un movimiento de cejas, estrujándome con fuerza con sus ya no tan pequeñas manos... Y siempre sonriendo. Siempre.
Y no me había dado cuenta de todo esto hasta que esta semana me he incorporado al trabajo -ufff!- tras la baja maternal. Creo que echo más yo de menos a Hugo que él a mí!
Qué recuerdos de todo este tiempo...
Aquí, sus primeras fotos. Con una hora de vida y el pelo aún mojado. Las hizo Ponce con el iPhone. Faltaban todavía unas cuantas horas para que yo pudiera verle (y tocarle).
La primera vez que su padre le pudo coger.

El primer día en casa... Qué mini piernas! (Mala foto, pero supone un testimonio gráfico incontestable)
Su primer verano.
Acabando las vacaciones. Con algo más de pelo.
De vuelta en Valencia... Creíamos que era pelirrojo, como Horatio, de CSI, je, je.
Y una foto actual... ¿Ha crecido o no?
Itzaltzu (Navarra), 13 de noviembre de 2010.







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