El día de antes...

Así estoy el día anterior... a tener un segundo hijo. Menos nerviosa, de todo: triponceta a más no poder, incómoda, con las articulaciones ya un poco hinchadas y hasta la coronilla de esperar el día señalado, y eso que el embarazo ha sido estupendo.
El niño se llamará Darío. Es muy fuerte y tranquilo, según intuyo a partir de su estancia, de sus movimientos, dentro de mí.







































Será una cesárea programada. Ojalá esta vez todo salga bien y lo pueda coger en brazos desde el primer día...

La expectación es máxima. 


























Valencia, 21 de mayo de 2012.

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