Visitas

Esta vez las visitas al hospital han sido más agradables, dado que, al contrario que con Hugo, que estaba en la UCI, tenía a mi hijo en la habitación. No ha venido mucha gente, sólo la necesaria, esa que siempre está ahí.
Eso sí, familia y amigos respetaron nuestro deseo y el primer día estuvimos solos Ponce, el bebé y yo. Y cuando llegó Hugo por la tarde, también él.
Qué gusto haber podido disfrutar ese primer día solos, tranquilos y en silencio de nuestro hijo sano en nuestros brazos. Hubo horas en las que incluso dormitamos los tres, con la habitación fresca con la ventana abierta, agotados de contentos.





























Valencia, 22 y 23 de mayo de 2012.

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