Ese curioso estado llamado embarazo

Creo que nunca me he sentido tan profunda y plácidamente bien, de cuerpo y de coco, como cuando he estado embarazada. Que me cerraban el súper en las narices porque se me había hecho tarde, estupendo. Que no me cabía la ropa, estupendo. Que subía o bajaba el euríbor, estupendo. Que se caía el Micalet, estupendo también. La felicidad en persona. Pedazo narcótico, el peque!


































En mi casa, feliz, cinco días antes de ser mamá. Valencia. Mayo de 2010.

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