Ahora hace frío aquí. Cuando estuvimos en Navarra, hace casi mes y medio, ya hacía frío allí. De hecho, una semana después de nuestra escapadita cayó tal nevada que la aldea en la que nos alojamos permaneció varios días prácticamente aislada y la mayoría de carreteras y caminos por los que discurrimos quedaron impracticables. Hugo estuvo allí. Se lo pasó pipa. Como nosotros.
De camino, una parada obligada en el castillo de Loarre (Huesca), tan chulo él, apostado ahí en lo alto de la colina.
Del siglo XI, es el castillo fortificado más antiguo de España y la fortaleza románica mejor conservada de Europa.
Y entre Huesca y Jaca, una joyita más: Los mallos de Riglos, otro de los caprichos -benditos!- de la naturaleza.
En busca de la selva de Irati, llegamos a Navarra de noche, atravesando foces oscuras y solitarias e inquietantes bancos de niebla. Nos alojamos calentitos, cenamos generosamente y al levantarnos...
Tachaaán!
Bonito, ¿verdad? Es Itzaltzu, nuestro refugio.
Navarra, 13 de noviembre de 2010.








3 comentarios:
¿¿¿Mallos de Riglos o la piedra del Mediodía????. Qué guapos. Besitos de los conejitos Mc-D
Síiiiiii!!!! Parece una piedra del mediodía multiplicada por diez, je, je... Qué bien lo pasamos en Carcelén y qué bien le vino a algunos aquella visita al dios-piedra...
Un besssssazo
Por cierto, ganas de veros.
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