Navarra (II)

Perezoseando por la mañana... Entonces él no sabía que iba a ver la nieve por primera vez.




















Qué ganas teníamos de ver paisaje color "norte".



Y la nieve...
En la foto de abajo, madre e hijo encaramados en el Alto de Tapla, en la Sierra de Abodi (Navarra).
Parecemos dos exploradores. Bueno, al menos yo.


















¡Qué frío hacía!



Nos pegamos una pequeña gran caminata por los caminos del este -la zona más castigada por el frío, la más yerma-  de la Selva de Irati. Al entrar en el bosque, se hace la noche.







Y luego, en el camino de vuelta, el gélido y a la vez cálido atardecer...








Navarra, 13 de noviembre de 2010.

Navarra

Ahora hace frío aquí. Cuando estuvimos en Navarra, hace casi mes y medio, ya hacía frío allí. De hecho, una semana después de nuestra escapadita cayó tal nevada que la aldea en la que nos alojamos permaneció varios días prácticamente aislada y la mayoría de carreteras y caminos por los que discurrimos quedaron impracticables. Hugo estuvo allí. Se lo pasó pipa. Como nosotros.

De camino, una parada obligada en el castillo de Loarre (Huesca), tan chulo él, apostado ahí en lo alto de la colina.















Del siglo XI, es el castillo fortificado más antiguo de España y la fortaleza románica mejor conservada de Europa.


















Y entre Huesca y Jaca, una joyita más: Los mallos de Riglos, otro de los caprichos -benditos!- de la naturaleza.



















En busca de la selva de Irati, llegamos a Navarra de noche, atravesando foces oscuras y solitarias e inquietantes bancos de niebla. Nos alojamos calentitos, cenamos generosamente y al levantarnos...


















Tachaaán!












Bonito, ¿verdad? Es Itzaltzu, nuestro refugio.



















Navarra, 13 de noviembre de 2010.

Granjeándose colegas

Ya trata de entrar en contacto con otros seres que deben parecerle similares a él. Hoy ha acabado agotado de tantas caras nuevas.

Son sus colegas Marcos, Manu, Carlos, Lucía y Andrea.
















Valencia, 12 de diciembre de 2010.

Sábado en el mercado

Unos compran tres lechugas por un euro. Otros simplemente duermen.



















Vídeo de Hugo en el mercado de Ruzafa. Imprescindible verlo y oírlo.


Valencia, 11 de diciembre de 2010.

Mi niño me come bien

Lo de las papillas está superado. Hugo incluso a estrenado hoy su trona. Se lo ha pasado bomba. Bueno, viéndole comer, nosotros más.

Valencia, 11 diciembre de 2010.



Encendido de luces

Hace años que no me hacía ilusión decorar la casa por Navidad.
Si a Hugo le gustan, pondré lucecitas.


























Valencia, 11 de diciembre de 2010.

Curiosidad animal

A veces no sé quién tiene más interés por el otro, si Harry por Hugo o Hugo por Harry.




Valencia, 11 de diciembre de 2010.

Contenta

Esto es lo que me encuentro por las mañanas cuando me levanto... Imposible no empezar contenta el día.



Valencia, 5 de diciembre de 2010.

Visita

Los puentes festivos, a pesar de atascos de tráfico, aglomeraciones en comercios y zonas turísticas y de que son una patata para quien los trabaja, como ha sido mi caso, también traen alegrías, como la visita que ha recibido Hugo: la de su primo Nicolás.
Me los estoy imaginando ya dentro de unos años, los dos juntos haciendo todo tipo de trastadas...


















Valencia, 6 de diciembre de 2010.

Medio año ya!

Hoy, 1 de diciembre, Hugo cumple seis meses. En todo este tiempo no nos hemos separado ni un sólo día de él, ni ganas. Confieso que le hemos mimado demasiado. Pero, ¿dónde va a estar mejor que en brazos de sus padres?




















Ayora, 28 de noviembre de 2010.

















Y crece...

Jo, debo ser tonta. Y yo que creía que Hugo iba a ser pequeñajo y dependiente de mí por mucho tiempo...
Ahora le veo agarrándose a todo lo que puede, comiendo lo que le des en cualquier "formato" -cuchara, biberón o teta-, medio arrastrándose ya por el suelo como un militar en un entrenamiento, "hablando" a todas horas, provocándome para jugar, expresándome mil cosas con tan sólo un movimiento de cejas, estrujándome con fuerza con sus ya no tan pequeñas manos... Y siempre sonriendo. Siempre.
Y no me había dado cuenta de todo esto hasta que esta semana me he incorporado al trabajo -ufff!- tras la baja maternal. Creo que echo más yo de menos a Hugo que él a mí!

Qué recuerdos de todo este tiempo...

Aquí, sus primeras fotos. Con una hora de vida y el pelo aún mojado. Las hizo Ponce con el iPhone. Faltaban todavía unas cuantas horas para que yo pudiera verle (y tocarle).




La primera vez que su padre le pudo coger.



















El primer día en casa... Qué mini piernas! (Mala foto, pero supone un testimonio gráfico incontestable)

























Su primer verano.

























Acabando las vacaciones. Con algo más de pelo.

























De vuelta en Valencia... Creíamos que era pelirrojo, como Horatio, de CSI, je, je.



Y una foto actual... ¿Ha crecido o no?



















Itzaltzu (Navarra), 13 de noviembre de 2010.

Otro viaje

En no recuerdo qué entrevista a un político español, éste decía que el mejor consejo que jamás había recibido era algo así como: "Come, bebe y ve al baño en cuanto tengas ocasión porque nunca sabes cuándo vas a poder hacerlo de nuevo".
Ésta es un poco mi máxima respecto a los viajes: en cuanto puedo los hago, aunque a veces no sea el momento más oportuno por tal o cual cosa. Lo que va delante, va delante.
Así, aún caliente la visita a Girona, hemos pasado unos días en el norte de Navarra: Irati, Belagua, valle del Salazar y Roncal, pirineo navarro y francés, Roncesvalles...
El norte nunca defrauda.
Es el segundo gran viaje de Hugo.
Como aperitivo, una foto.

























Vista de los Pirineos desde el alto de Tapla, en la sierra de Abodi (Navarra), 13 de noviembre de 2010.

Aceituneros altivos

Hugo y su curiosidad por las maravillas de la naturaleza.

























La abuela María José enseña a Hugo las hermosas aceitunas que han dado los olivos de Ayora. 23 de octubre de 2010.

Familia albaceteña

La abuela Amparo, el abuelo Miguel y el perro Fosie -que también forma parte de la familia- con Hugo.

Porque él lo vale

No me he resistido a colgar esta foto, en cuanto la he visto. Me entendéis, ¿no?

























El Palmar (Valencia), 6 de noviembre de 2010.

El Palmar

El sábado disfrutamos de una agradable comida en la que compartimos mesa con grata compañía a la que hacía tiempo que no veíamos. La paella estaba buena, la conversación fue fluida, los niños dejaron comer a los padres -a los que la sangría sacó los colores y las risas- y hasta el atardecer fue espectacular.


















Una buena jornada, un buen recuerdo.

El Palmar (Valencia), 6 de noviembre de 2010.


Buenas costumbres

Una tarde de domingo, "leyendo" en casa, después de la última visita a la Fnac.







































Valencia, 7 de noviembre de 2010.

Puaggg, mamá!!!

De puaggg nada, Hugo, que la de manzana, pera y plátano te gustó (sobre todo cuando le puse uva moscatel), la de zanahoria y patata no la escupiste (y eso que estaba un poco fría) y la de cereales te la acabaste toda...


Ha sido la repanocha. Le encanta la papilla, la cuchara, tocar la comida con las manos, ensuciarlo todo... Y si hay varias personas mirándole mientras lo hace, mejor.

Valencia, 31 de octubre de 2010.

Independencia

Ha llegado el momento de comenzar a destetar a Hugo.
Se acerca a los seis meses de edad, me voy a reincorporar al trabajo en breve y quiero acostumbrarle desde ya mismo a biberones y papillas, además de a teta. Lleva tiempo mostrando interés por la comida que ve en los platos de los adultos pero no sé cómo va a resultar el experimento.
Estoy un poco triste. Me da la sensación de que voy a perder un poco parte de ese estrecho vínculo que nos une, de que le estoy empujando bruscamente hacia la independencia.
A lo mejor es bueno que Hugo empiece a ser más autónomo porque creo que me estoy enganchando un poco a él.


















Valencia, 30 de septiembre de 2010.