Lo peor siempre llega cuando menos apetece. Se han acabado las vacaciones de Ponce y volvemos a Valencia. Los últimos días del mes que hemos pasado entre Ayora y Albacete -con escapadas a Valencia y excursiones a Alcalá del Júcar, La Hunde y a Ikea, je, je- los disfrutamos a menos de 20 grados y durmiendo con colcha.
Qué pena entrar en Valencia y que te sacudan en la cara 35 grados a la sombra... Lo bien que estábamos en el campo, ¿eh, Hugo?
Ayora, 17 de agosto de 2010.






1 comentario:
Vaya blog más chulo, Hugo disfrutará viéndolo cuando sea un poco más mayor. Enhorabuena "mami".
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