Buscando una salida

Es fascinante. Dejo durmiendo la siesta a Hugo en la cunita de viaje que le ha regalado su tío Diego y cierro la cremallera de la mosquitera que hace de puerta excepto un tramo de apenas unos centímetros. En una visita a la habitación para ver qué tal duerme, me encuentro esto: había encontrado la salida.



















Ayora, 17 de agosto de 2010.

3 comentarios:

Kai Försterling dijo...

No es la primera vez que encuentra la salida!

Kai Försterling dijo...

Pero mola!!!

Macarena dijo...

Qué razón tienes... No lo había pensado, je, je.